Me leyeron el Tarot 2 Veces, Luego Investigué quién Diseño las Cartas

Me leyeron el tarot dos veces. Y las dos veces me dijeron lo mismo: es una herramienta. Es tu energía. No hay nada malo en esto.

Y les creí.

Hasta que hice la pregunta que nadie hace. No qué dicen las cartas. Sino quién las diseñó.

Lo que encontré cambió todo.


El origen que nadie te cuenta

El mazo que ves hoy en Instagram — el que usan los tiktokers, el que te leyeron a ti — se llama Rider-Waite. Y antes de hablar de él, hay que entender de dónde vino el juego original.

En 1440, en el norte de Italia, existía un juego de cartas llamado Tarocchi. El mazo más antiguo que sobrevive completo es el Visconti-Sforza, conservado hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York. Era entretenimiento aristocrático — un juego de ingenio y azar para las familias más poderosas del Renacimiento italiano. No era espiritual. No era un oráculo. Sus imágenes reflejaban el mundo visual de la época: el Papa, el Juicio Final, las virtudes. Como una baraja moderna podría tener la Estatua de la Libertad sin ser un símbolo espiritual.

Así permaneció por trescientos años.

Hasta que en 1781, un pastor protestante francés llamado Antoine Court de Gébelin vio un mazo y — sin ninguna evidencia — declaró que las cartas tenían un origen egipcio secreto. La sabiduría perdida de los sacerdotes del antiguo Egipto.

El problema: los jeroglíficos no se habían descifrado todavía. El propio Jean-François Champollion no los descifraría hasta 1822 — cuarenta y un años después. Nadie en Europa podía leer egipcio. Pero la idea se propagó, y lo que comenzó como un juego de naipes empezó a convertirse en otra cosa.


La orden que nadie menciona

En 1888, en Londres, se fundó la Hermetic Order of the Golden Dawn — una orden secreta dedicada al ocultismo, la Cábala, la astrología, la alquimia y la magia ceremonial.

Dos de sus miembros diseñaron el mazo más usado en el mundo hoy.

Arthur Edward Waite y Pamela Colman Smith. El Rider-Waite Tarot. 1909.

Waite era un ocultista obsesionado con el misticismo cristiano. Y esa obsesión la metió dentro del mazo. En el As de Copas — una de las cartas más usadas — hay una paloma blanca bajando del cielo con una hostia consagrada en el pico, cayendo dentro de una copa. Cinco corrientes de agua, la misma cantidad que las llagas de Cristo en la crucifixión.

Waite tomó los símbolos más reconocibles del catolicismo y los integró en un sistema de magia ceremonial. No para honrar a Dios. Para hacer el mazo visualmente familiar. Y lo que te resulta familiar no lo cuestionas.

Un tercer miembro de esa misma orden también diseñó su propio mazo. Su nombre era Aleister Crowley. Los periódicos británicos lo llamaron “el hombre más perverso del mundo.” Su ley central, publicada en The Book of the Law (1904): “Do what thou wilt shall be the whole of the Law” — “Haz lo que tú quieras, esa es toda la ley.”

Con esa filosofía como fundamento, Crowley diseñó el Thoth Tarot junto a la artista Lady Frieda Harris entre 1938 y 1943. Se publicó póstumamente en 1969.

De un juego de naipes en 1440, a un sistema ocultista en 1909, al mazo de Crowley. Y hoy, todo eso está en tu teléfono.


La mujer que nadie recuerda

Hay algo más que casi nadie sabe sobre el Rider-Waite.

Las 78 cartas que ves hoy — cada imagen, cada figura, cada símbolo — fueron dibujadas por una sola persona. Una mujer. Se llamaba Pamela Colman Smith. Tenía treinta años cuando Waite la contrató en 1909. Dibujó las 78 cartas en menos de seis meses. A mano. En tinta. Una por una.

Le pagaron una sola vez. Sin regalías. Sin contrato a largo plazo.

El mazo se publicó con el nombre de Waite y el nombre del editor. El nombre de Pamela no apareció en ningún lugar. Su única firma fue un monograma pequeño — casi invisible — escondido en la esquina de cada carta. Era la única prueba de que ella había estado ahí.

Más de cien millones de copias vendidas en veinte países. Ella no vio ninguno de esos dólares.

Y dos años después de terminar las cartas, Pamela Colman Smith se convirtió al catolicismo. Pasó sus últimos cuarenta años como católica devota, administrando un santuario para sacerdotes y cuidando una capilla rural en Cornwall. Murió en 1951.

La persona más cerca del corazón de estas cartas eligió otro camino.


Antes de preguntar qué te depara el futuro, quizás deberías preguntar quién escribió el guion.


Si algo de lo que encontré en esta investigación resuena contigo, no es casualidad. Dios lleva tiempo buscándote.


Fuentes verificadas

  • Metropolitan Museum of Art — Visconti-Sforza Tarot Cards (c. 1440–1450): metmuseum.org
  • Yale Beinecke Rare Book & Manuscript Library — Visconti-Sforza Tarot Collection
  • Antoine Court de GébelinLe Monde Primitif, vol. 8 (1781)
  • Wikipedia — Rider-Waite-Smith Tarot / Pamela Colman Smith / Hermetic Order of the Golden Dawn / Thoth Tarot / Lady Frieda Harris
  • Waite, Arthur EdwardThe Pictorial Key to the Tarot (1911) — fuente primaria
  • Greer, Mary K. — “Ace of Cups Symbolism” (2017): marykgreer.com
  • U.S. Games Systems / Stuart R. KaplanEncyclopedia of Tarot (2018)
  • Artnet News — Pamela Colman Smith (2021): news.artnet.com
  • Crowley, AleisterThe Book of the Law (Liber AL vel Legis) (1904)
  • Prensa británicaJohn Bull magazine (1923): “the wickedest man in the world”
  • Wikipedia — Thoth Tarot: publicación póstuma 1969, Ordo Templi Orientis
  • Champollion, Jean-François — descifrado de jeroglíficos egipcios: 1822

Similar Posts