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Caminé sobre fuego en un seminario de Tony Robbins — y guardé todos los papeles

⚠️ Aviso. Este artículo no acusa a nadie de estafa ni de delito, ni busca provocar odio o acoso contra ninguna persona, mencionada o no. Los hechos que se citan provienen de reportes oficiales y de publicaciones públicas de las propias personas mencionadas; todas las fuentes están al final. La lectura espiritual es mía, desde mi fe católica, y la comparto como testimonio, no como sentencia sobre nadie. Verifícalo tú misma. Es lo que yo hice.


Del 10 al 13 de noviembre de 2016 estuve en el SAP Center de San José, California, en un evento de Tony Robbins llamado Unleash the Power Within — Desata el poder que llevas dentro. Viajamos con mi esposo desde Nueva Zelanda. Pagamos mil dólares por las dos entradas. Éramos, según lo que yo misma escribí dos semanas después, diez mil quinientas personas.

La primera noche caminé descalza sobre carbón encendido.

Y salí de ahí convencida de que había sido la mejor decisión de mi vida.

Hace unas semanas encontré tres documentos de ese fin de semana que había guardado sin darme cuenta: un discurso que escribí, la hoja informativa oficial del evento y un correo que me llegó dos días después. Los leí seguidos. Y entendí algo que en 2016 no podía ver.

Esto no es un artículo contra Tony Robbins. Es lo que aprendí sobre discernimiento a costa mía.

Lo que escribí dos semanas después

Volviendo del evento, preparé un discurso para mi clase de oratoria. Unas veinte personas en un salón, y yo al frente, todavía eufórica.

Escribí que había ido con la mente abierta, que fue una experiencia que me cambió la vida, y que los miedos que me frenaban ya no estaban.

Después usé una metáfora que me parecía brillantísima: pedirle a la gente que imaginara su casa en llamas, y preguntarles qué harían si adentro solo hubiera objetos, y qué harían si adentro estuviera la persona que más aman. La idea era que el propósito vence al miedo.

Esa metáfora no era mía. La aprendí ahí, en el evento. Yo la parafraseé y la presenté como si fuera el descubrimiento más grande de mi vida.

Y para mí, en ese momento, lo era.

Qué es la autoayuda, y por qué él es el ejemplo perfecto

La autoayuda es una industria: libros, audios, cursos, seminarios y aplicaciones que prometen mejorar tu vida trabajando tu mentalidad. Casi nada de lo que se vende ahí es nuevo. Son ideas de hace décadas —algunas de hace más de un siglo— reempacadas cada tanto: primero libros, después casetes, después DVDs e infomerciales, después seminarios, ahora apps y reels.

Tony Robbins es probablemente la persona más influyente que ha tenido esa industria. Empezó a los diecisiete años promoviendo seminarios de otro conferencista, Jim Rohn. En 1983 fundó su propia empresa, Robbins Research International. Y fíjate en sus títulos:

  • 1986 — Unlimited Power (Poder sin límites)
  • 1991 — Awaken the Giant Within (Despierta al gigante que llevas dentro)
  • 2016 — el evento al que yo fui: Unleash the Power Within (Desata el poder que llevas dentro)

Léelos seguidos. Treinta años, tres títulos, una sola idea debajo: el poder está adentro de ti, y no tiene límite.

Estaba escrito en la portada. Yo lo leí mil veces y no lo vi.

Lo que tengo que decir para ser justa

Nada de lo que escribí en ese discurso era mentira. Que el miedo paraliza, que la interpretación cambia cómo reaccionas, que sobrepensar te deja quieta: todo eso es verdad. No vengo a decir que la disciplina es del diablo, ni que ponerse metas sea malo, ni mucho menos pensar en positivo.

Tampoco vengo a satanizar a Tony Robbins. Lleva más de una década como embajador de Feeding America, y en noviembre de 2023 la propia organización anunció que la campaña que él impulsa alcanzó mil millones de comidas entregadas. Creo que ha ayudado a muchísima gente a salir de cosas muy duras. Como hombre de negocios es un genio. Y a mí me ayudó.

Este artículo no es sobre él. Es sobre mí, y sobre lo que yo hice con lo que aprendí ahí.

Cómo está diseñado el evento

Según la hoja informativa oficial de mi propio evento, el horario fue: jueves de 12:00 p. m. a 10:30 p. m., viernes de 8:30 a. m. a 10:30 p. m., sábado de 8:30 a. m. a 11:30 p. m., y domingo de 9:00 a. m. a 7:00 p. m. Casi cincuenta horas en cuatro días.

Y en la sección de comida, ese mismo documento sugiere comer solo comidas ligeras después del mediodía, en preparación para la caminata sobre fuego, para maximizar la energía disponible en la noche.

El firewalk era esa misma noche.

Durante esas horas hay música de concierto, saltos, gritos y abrazos entre desconocidos. En mi evento estuvo Wim Hof en persona guiando ejercicios de respiración: respiraciones rápidas y profundas, muchas seguidas, y después aguantar.

Yo lo hice sin preguntar nada. No me acuerdo con qué palabras nos lo presentaron, ni para qué servía. Diez mil quinientas personas respirando al mismo tiempo, y nadie levantó la mano. Yo tampoco.

Eso hoy me parece lo más grave. No que me lo enseñaran. Que yo no preguntara nada.

Por qué sientes lo que sientes

Cuando respiras muy rápido durante varios minutos, expulsas mucho más dióxido de carbono del que tu cuerpo necesita. Y el dióxido de carbono es lo que regula cuánta sangre le llega al cerebro. Al bajar de golpe, los vasos se estrechan, y aparece el hormigueo en las manos, el mareo, la cabeza liviana y la euforia.

No se abre ninguna puerta espiritual. No entra ninguna energía. Cambia cuánta sangre le está llegando a tu cerebro.

Yo lo sentí como algo espiritual.

La propia página oficial del método dice que no viene de ninguna tradición religiosa, pero reconoce que se parece a una práctica del budismo tibetano llamada Tummo —”fuego interior”—, que en su tradición está reservada a personas con años de formación y un maestro que la transmita en persona. A mí me la dieron en un estadio, con música, entre miles de desconocidos. Nadie mencionó de dónde venía.

La técnica tiene nombre

Robbins empezó enseñando PNL, Programación Neurolingüística: técnicas de los años setenta que parten de la idea de que si cambias cómo hablas, cómo te mueves y qué imaginas, reprogramas tu cerebro como si fuera una computadora.

Eso no lo digo yo. En su propio sitio, él explica que las incantations —las frases que se gritan con todo el cuerpo en sus eventos— son una versión más potente de las afirmaciones, y que las afirmaciones son una de las técnicas más conocidas de la PNL.

Cuando los investigadores pusieron a prueba la PNL, no aguantó. En 2010, Tomasz Witkowski revisó sesenta y tres estudios publicados en revistas científicas y concluyó que no sostienen su base empírica. Y en 1990, la revista Psychological Science publicó la evaluación que se hizo para el Ejército de Estados Unidos, con un título que lo dice todo: una evaluación de las técnicas New Age consideradas por el Ejército.

Una revista científica ya las llamaba técnicas New Age en 1990. Yo las conocí veintiséis años después y nadie me dijo esa palabra ni una vez.

Que no sea ciencia no significa que no haga efecto. Claro que hace efecto. Lo que no hace es lo que dice que hace.

La prueba que no probaba nada

Antes de caminar te dan tres instrucciones: no corras, celebra al final, y repite dos palabras en voz alta mientras cruzas —cool moss, musgo fresco— para que tus pies crean que eso es lo que están pisando. Los propios asistentes le dicen “el mantra”.

Y te dicen algo más: no mires el fuego. Mira hacia arriba.

Yo caminé. No me quemé. Salí sintiendo que era invencible.

El firewalk no te enseña nada. Te da una prueba física: tu cuerpo hizo algo que tu cabeza juraba imposible, y desde ese momento ya no es una idea prestada, es un recuerdo tuyo. Y nadie discute con su propio recuerdo.

El problema es que la prueba era falsa. Los físicos lo explican desde hace décadas: el carbón de leña conduce el calor malísimamente, la capa de ceniza aísla todavía más, y cada pie toca el suelo menos de medio segundo. Un cuerpo cualquiera cruza esas brasas, crea lo que crea, piense en musgo fresco o en la lista del mercado.

Yo construí nueve años de certeza sobre una prueba que no probaba nada.

¿Y entonces por qué hubo gente quemada?

Porque el margen es estrecho. Se quema quien camina sobre brasas que no terminaron de quemarse y todavía tienen agua adentro —el agua sí conduce el calor—, quien se detiene o va muy lento, quien corre y hunde el pie, o a quien se le pega una brasa.

Ninguna de esas variables tiene que ver con tu enfoque.

El 23 de junio de 2016, en el mismo evento en Dallas, los bomberos atendieron a más de treinta personas con quemaduras y cinco fueron trasladadas al hospital. Eso fue cuatro meses y medio antes de que yo caminara. En San José, en 2012, los bomberos habían atendido a unas veintiuna personas y trasladado a tres.

Una de las mujeres quemadas en Dallas habló con el periódico al día siguiente y dijo que la culpa había sido de ella: que miró hacia abajo en vez de mantener la vista arriba. Y dijo que lo volvería a hacer diez mil veces.

Ella se quemó y salió culpándose. Yo no me quemé y salí convencida de que era invencible.

Las dos aprendimos lo mismo: aquí no hay resultado que te haga dudar. Si sales bien, funcionó. Si sales quemada, te faltaba enfoque. Pase lo que pase, el método nunca es el que falla.

Y esa estructura no se quedó en los seminarios. Es la misma que ves hoy en tu teléfono: manifestar, pedirle al universo, alinear tu energía, elevar tu vibración. Si funcionó, manifestaste bien. Si no, tu vibración estaba baja. La culpa siempre termina siendo tuya.

De dónde salió el fuego

Caminar sobre brasas es antiquísimo y existe en rituales religiosos de varias culturas. Lo que se inventó en California fue la clase: convertir un rito religioso en un taller al que uno se inscribe y paga.

Tolly Burkan cuenta en su propio sitio que dio la primera clase de caminata sobre fuego del mundo en 1977, que fue el único instructor del planeta hasta 1984, y que en 1983 le enseñó a Tony Robbins a caminar sobre fuego. El mismo año en que Robbins fundó su empresa. Dice también que el formato que Robbins usaba se llamaba Fear into Power —del miedo al poder—, que es exactamente lo que yo estaba explicando en mi clase de oratoria con la casa en llamas.

Una idea que bajó de Burkan a Tony, de Tony a mí, y de mí a veinte personas en un salón. Ninguna de ellas supo de dónde venía. Yo tampoco.

Y en una entrevista con National Geographic, cuando le presentaron la explicación física, Burkan la rechazó: dijo que lo que controla la caminata es el estado mental. En ese mismo artículo, un físico de la Universidad de Pittsburgh responde que las teorías de mente sobre materia no tienen nada que ver.

El hombre que inventó la clase sabe que hay una explicación física. Y escogió la otra.

Lo que nos ofrecieron, y el correo

En un descanso se nos acercaron a ofrecernos un coach de resultados: alguien de su equipo que nos acompañara a cumplir las metas que acabábamos de escribir ahí adentro. Y venían más programas detrás.

Fíjate en el orden. Primero te hacen escribir tus metas, con los ojos cerrados, después de horas de pie. Y en el descanso siguiente te ofrecen a alguien que te ayude a cumplirlas.

Estuvimos a punto. No fue que lo pensamos bien: llevábamos días durmiendo poco, comiendo poco, gritando, saltando. Nadie decide bien así. Nos salvó una cosa muy poco espiritual: no teníamos el dinero.

Dos días después del evento, el 15 de noviembre de 2016, me llegó un correo de Robbins Research International, bajo el encabezado de Mastery University. Empezaba: “Welcome Home Firewalker”. Me preguntaba cómo se sentía haber conquistado mis miedos y haberlos dejado atrás para siempre.

Para siempre.

Y cerraba con una frase que en 2016 leí como generosidad: cuando estás comprometida, siempre hay una manera; hay opciones de financiamiento disponibles.

Nosotros dijimos que no porque no teníamos el dinero. Y dos días después me llegó un correo explicándome que el dinero no tenía por qué ser el problema.

El párrafo de la página dos

En mi discurso hay un párrafo que escribí para explicar cómo las emociones son la interpretación que uno le da a las cosas. Dice que dos personas pueden vivir la misma situación difícil: una piensa que Dios la está castigando y prefiere morirse, y la otra dice que Dios la está retando y que es el mejor regalo que ha recibido.

Escribí la palabra Dios dos veces en ese discurso.

Y no creía en Él.

Para mí, Dios ahí no era alguien. Era una manera de interpretar. Una de dos opciones que uno escoge para sentirse mejor y rendir más. Una herramienta mental.

También recuerdo una frase que le escuché decir desde el escenario: llámalo Dios, o el universo, o como tú quieras llamarlo. En el momento me sonó generoso, como si no hubiera que escoger nada.

No quiero que dependas de mi memoria: él tiene esa idea publicada en sus cuentas oficiales. Ahí ofrece varios nombres intercambiables —Dios, el universo, la inteligencia infinita, la mente divina, la energía—, afirma que Dios es una energía amorosa, y dice que solo responde a la fe absoluta, que define como otra palabra para la certeza absoluta.

Ahí hay tres cosas. Si cinco nombres son intercambiables, no es Alguien: es algo, y a un algo no se le puede decir Padre. Si Dios es energía, la energía no te ama: se opera, y el que la opera eres tú. Y si la fe es certeza, entonces la fe también la produces tú, y el poder sigue siendo tuyo.

Esa frase no me acercó a nada. Me dejó más perdida de lo que ya estaba. Porque si Dios, el universo y la energía son lo mismo, lo que te están diciendo en el fondo es que da igual. Y si da igual, ya no hay a quién buscar.

Salí de ese salón sin una respuesta, y sin la pregunta.

Me lo devolvieron con mejor vocabulario

Llevaba años leyendo autoayuda, afirmaciones, manifestación, todo eso que después aprendí que tiene nombre: Nuevo Pensamiento, una corriente del siglo XIX que enseña que tu mente crea tu realidad, y que si no llega es porque no creíste lo suficiente.

Yo no llegué a San José limpia de eso. Llegué creyendo ya que mi mente creaba mi realidad. Y esos cuatro días no me sacaron de ahí. Me confirmaron.

Aquí también tengo que ser justa: Robbins rechaza en público la versión mágica, la de pensar en algo y que te llegue. Él habla de enfoque y de acción, con lenguaje de ciencia. Pero su frase más repetida es esta: donde va el foco, fluye la energía. Le quitó la magia y dejó la forma.

Y para mí eso fue lo peor que podía pasar. Yo ya creía en la idea; lo que me faltaba era que alguien serio me la validara.

Nadie me quitó nada en San José. Me lo devolvieron con mejor vocabulario.

Para ese momento yo ya estaba en contra de la Iglesia católica y de la Biblia. No lo discutía con nadie; no tenía certeza de nada. Simplemente lo daba por hecho. Estaba decidido en mí sin que yo recordara haberlo decidido. Y cuando me di cuenta, ya vivía en una realidad donde no había un Dios personal. Solo estaba yo, mi mente, y lo que yo fuera capaz de generar.

Lo que la Iglesia dijo trece años antes

En 2003, el Vaticano publicó un documento sobre la Nueva Era. Para ayudar a discernir, propone una lista de preguntas. La primera pregunta si Dios es un ser con quien mantenemos una relación, algo que se puede utilizar, o una fuerza que hay que dominar. Y en el mismo párrafo afirma que el dios de la Nueva Era es una energía impersonal.

Energía. La misma palabra. Escrita en Roma trece años antes de que yo pisara ese estadio.

El mismo documento dice que la Nueva Era es, en su manera de entender la naturaleza humana, esencialmente pelagiana, por Pelagio, el monje del siglo V que enseñaba que uno podía salvarse solo, con su propio esfuerzo.

Y en 2018, el Papa Francisco le dedicó un capítulo entero, titulado “El pelagianismo actual”, donde describe la idea de que todo se puede con la voluntad humana, como si ella fuera algo puro, perfecto y omnipotente (Gaudete et Exsultate, n. 49).

Todo se puede con la voluntad humana. Esa es la frase de cada seminario al que fui, escrita por un Papa para advertir sobre ella.

Y es lo contrario de lo que dijo Jesús: sin mí, no pueden hacer nada (Juan 15, 5). La promesa tampoco es nueva: en el Génesis, la serpiente le dice a Eva seréis como dioses (Génesis 3, 5).

Cuánto me duró

Yo salí de ese salón libre. Se sintió real, y me sirvió. Me duró unos seis meses.

Y esa libertad se vence, porque si todo depende de ti, todo lo que sale mal también depende de ti. Ahí no hay descanso: hay una deuda que nunca terminas de pagar contigo misma.

Lo que encontré después no fue un poder que sale de mí. Fue lo contrario: dejar de cargarlo todo sola. Eso tiene nombre: la paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4, 7). Yo no la generé. No la visualicé. Me la dieron.

Hace mucho que no me inscribo en nada. No estoy esperando el próximo seminario ni el próximo libro que me va a reprogramar. Y no fue disciplina: nunca me senté a decidir que iba a dejar la autoayuda.

Dejé de buscar porque encontré. Encontré el amor de Dios. Y era eso lo que yo andaba buscando en todas esas salas.

Las tres preguntas

No me faltaba información. Tenía los libros, los cursos, las notas. Me faltaba discernimiento. Y el discernimiento me cabe en tres preguntas:

1. ¿Esto me da una herramienta, o me da una promesa? La autoayuda de verdad te da herramientas: ordena tus hábitos, levántate temprano, habla mejor. Eso no compite con nadie. Cuando te dice que el poder que llevas dentro no tiene límite, ya no es autoayuda.

2. ¿Después de esto quedo necesitando a Dios más, o menos? Esa es la pregunta que me hubiera ahorrado nueve años.

3. ¿De dónde salió esto realmente? No qué promete. De dónde viene. Casi siempre la respuesta está a una búsqueda de distancia, y casi nadie la hace.

Y una señal más simple todavía: energía, universo, alinear, vibración, tu pensamiento crea tu realidad. Cuando esas palabras aparecen, ya no estás en autoayuda. Estás en Nueva Era. Aunque te lo diga alguien serio. Aunque venga con lenguaje de neurociencia. Aunque a ti te esté funcionando.

Y eso no viene de Dios. No porque yo lo diga, sino porque Dios no es una energía que se alinea. Es Alguien que te escucha. Y a Alguien no se le manipula: se le habla.


📚 Bibliografía completa

Documentos primarios propios

  1. Discurso personal, Project 4 — Unleash the Power Within, escrito para una clase de oratoria (Toastmasters), noviembre de 2016. Inédito.
  2. Hoja informativa oficial, Tony Robbins · Unleash the Power Within · Fact Sheet · San Jose 2016 · November 10-13, 2016. ©2016 Robbins Research International, Inc.
  3. Correo electrónico de Robbins Research International, “You did it! Now take the next step”, recibido el 15 de noviembre de 2016, bajo el encabezado Tony Robbins · Mastery University.

Fuentes de Tony Robbins y su organización

  1. Publicación oficial sobre Dios, el universo y la energía — https://x.com/TonyRobbins/status/1122718139664482304
  2. 5 (NLP) Neuro-Linguistic Programming Techniques, blog oficial — https://www.tonyrobbins.com/blog/nlp-techniques
  3. Página oficial del evento Unleash the Power Within — https://www.tonyrobbins.com/events/unleash-the-power-within
  4. Feeding America — comunicado sobre el 1 Billion Meals Challenge, noviembre de 2023 — https://www.feedingamerica.org

Biografía

  1. Tony Robbins, Encyclopaedia Britannica — https://www.britannica.com/biography/Tony-Robbins

El origen del firewalking y su física

  1. Tolly Burkan, sección History of Firewalking — https://tollyburkan.com
  2. National Geographic, Why Fire Walking Doesn’t Burn: Science or Spirituality?, con declaraciones de Tolly Burkan y del físico David Willey (Universidad de Pittsburgh) — https://www.nationalgeographic.com/science/article/why-fire-walking-doesnt-burn-science-or-spirituality
  3. UCLA, Departamento de Física y Astronomía, Firewalking (manual de demostraciones) — https://demoweb.physics.ucla.edu/content/50-firewalking
  4. David Willey, Firewalking Myth vs Physics, Universidad de Pittsburgh — https://sites.pitt.edu/~dwilley/Fire/FireTxt/fire.html

La respiración

  1. Método Wim Hof, sitio oficial, página sobre Tummo — https://www.wimhofmethod.com/tummo-meditation

Investigación científica sobre PNL

  1. Witkowski, T. (2010). Thirty-Five Years of Research on Neuro-Linguistic Programming. NLP Research Data Base. State of the Art or Pseudoscientific Decoration? Polish Psychological Bulletin, 41(2), 58-66.
  2. Sharpley, C. F. (1987). Research findings on Neurolinguistic Programming: nonsupportive data or untestable theory? Journal of Counseling Psychology, 34, 103-107.
  3. Swets, J. A. y Bjork, R. A. (1990). Enhancing human performance: An evaluation of “New Age” techniques considered by the U.S. Army. Psychological Science, 1, 85-86.

Cobertura periodística

  1. Dallas Morning News, AP, CNN, CBS News, NBC News y ABC News — cobertura del firewalk de Unleash the Power Within en Dallas, 23 de junio de 2016.
  2. Dallas Morning News, 24 de junio de 2016 — declaración de una participante sobre sus quemaduras. Su nombre se omite deliberadamente en este artículo y en el video.
  3. San Jose Mercury News, NBC News y CBS San Francisco — cobertura del firewalk de San José, julio de 2012.

Documentos de la Iglesia

  1. Consejo Pontificio de la Cultura y Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, Jesucristo, portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era (2003), cap. 4 — https://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_doc_20030203_new-age_sp.html
  2. Papa Francisco, Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate (19 de marzo de 2018), nn. 47-62 — https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html

Escritura

  1. Biblia Latinoamericana — Génesis 3, 5 · Juan 15, 5 · 1 Corintios 4, 7 · Filipenses 4, 7

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